jueves, 15 de diciembre de 2011

LA HIPERACTIVIDAD


Trastorno por déficit de atención con hiperactividad

Trastorno neurológico del comportamiento caracterizado por:
  • distracción moderada o grave
  • períodos de atención breve, inquietud motora, inestabilidad emocional y conductas impulsivas.
  • Tiene una muy alta respuesta al tratamiento.
Esta disfunción neurobiológica fue reconocida primero en la edad infantil. Sin embargo, en la medida en que fue una enfermedad mejor comprendida, se reconoció su carácter crónico al persistir durante más tiempo.
Causas
Al principio se pensó que una posible causa del déficit de atención podía ser una lesión cerebral quizá como resultado de una infección temprana o complicaciones en el momento del nacimiento. Esta teoría se rechazó al no ser explicativa de todos los casos. Es un trastorno fundamentalmente de origen genético en el que 80% de los casos son estrictamente hereditarios por lo que en el 20% restante el origen es una mezcla de agentes genéticos con factores ambientales.
Tratamiento
Los tratamientos habituales se basan paradójicamente en estimulantes que modifican positivamente los síntomas. Estas sustancias provocan un aumento de los estímulos enviados al cerebro el cual se va agotando y al bajar el ritmo se centra más en determinadas cosas. Actualmente, las sustancias más empleadas en Estados Unidos son el metilfenidato y las anfetaminas seguidas de otras sustancias similares. En los últimos años los fármacos de efecto inmediato tienden a ser sustituidos por otros preparados que, con los mismos principios activos, logran un efecto más prolongado, mejorando la calidad de vida de los afectados, sobre todo los escolares.
En España el único estimulante aceptado para el tratamiento del TDAH es el metilfenidato, comercializado con el nombre de Rubifen, de efecto inmediato, o Concerta, de liberación prolongada.
El mecanismo de acción de los estimulantes ha sido objeto de múltiples investigaciones, y derivó en hallazgos neurobiológicos de relevancia clínica.
Tal como ha sucedido con otras psicopatologías cuyo tratamiento es preeminentemente farmacológico, tanto la entidad diagnóstica de TDAH como la viabilidad del tratamiento médico, han sido abiertamente rechazados por movimientos partidarios de la denominada antipsiquiatría.
Está aceptado el tratamiento psicológico de los problemas conductuales asociados. Este tipo de intervenciones es complementaria al tratamiento farmacológico y normalmente busca una reducción de las conductas disruptivas del niño en los diferentes ambientes mediante terapias enmarcadas en corrientes cognitivo-conductuales. Igualmente puede ser aconsejable una intervención psicopedagógica sobre los problemas de aprendizaje que suelen aparecer en gran parte de los sujetos con TDAH. Actualmente se están desarrollando terapias de desarrollo positivo en los niños, que intentan reforzar los aspectos potenciales de los jóvenes mediante deporte y dinámicas de grupo.
El TDAH en la vida diaria
Los niños con TDAH empiezan a andar precozmente, pero más que andar lo que hacen es correr. En sus inicios escolares tienen problemas con la lectoescritura y las matemáticas, habilidades que requieren un esfuerzo de concentración más prolongado. Algunas de las actuaciones que se asocian con el TDAH derivan de la inatención, impulsividad e hiperactividad. Al llegar a la edad adulta, el individuo ha podido acomodar el TDAH a la vida real. Si bien las características del TDAH han sido plenamente referenciadas respecto a menores de edad, se suele señalar que no existen estudios suficientes respecto a adultos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario